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IA, energía y territorio: el sector de data center debate sobre el nuevo escenario del crecimiento digital
Madrid, 27 de mayo de 2026 – Los referentes del ecosistema español de centros de datos se han reunido esta semana en el Club Financiero Génova de Madrid para una comida-debate que ha servido de antesala al Data Centre World Madrid 2026, el evento líder del sector que se celebrará el próximo 4 y 5 de noviembre en IFEMA Madrid, dentro de Tech Show Madrid.
La mesa ha reunido a representantes institucionales de primer nivel —Manuel Pérez Gómez, Viceconsejero de Digitalización de la Comunidad de Madrid, Emilio Díaz, Presidente de Spain DC, junto a Begoña Villacís, directora ejecutiva de Spain DC— y a los líderes del sector de centros de datos.
El contexto no podría ser más revelador: el sector de los data centers en España se encuentra en plena expansión. Según los datos de Spain DC, el país acumula una inversión proyectada de 66.900 millones de euros hasta 2030, con 25.000 millones correspondientes al período 2026-2030 solo en construcción e instalación. La capacidad instalada, que hoy se sitúa en 439 MW, está prevista que se multiplique por seis en apenas cinco años, alcanzando los 2.537 MW en 2030, con un crecimiento anual sostenido del 24%. El sector ya aporta 7.300 millones de euros al PIB anual y emplea a más de 16.000 personas en todo el país.
Sobre este telón de fondo, el debate giró en torno a tres preguntas que concentran las tensiones estructurales del sector en este momento.
¿Puede el crecimiento de la IA sostenerse al ritmo actual desde una perspectiva energética?
La primera cuestión puesta sobre la mesa fue la más urgente: si la demanda energética que genera el avance de la inteligencia artificial es compatible con las capacidades actuales del sistema eléctrico y con los objetivos de sostenibilidad.
Begoña Villacís, directora ejecutiva de Spain DC, planteó que la respuesta depende del contexto de cada país. En el caso de España, defendió que existe una oportunidad vinculada a la disponibilidad de energía renovable y a la necesidad de aumentar el consumo energético en un país donde, según señaló, la demanda ha caído en la última década como consecuencia de la desindustrialización.
“Estamos consiguiendo derrochar energía, que sería nuestro oro, porque no somos capaces de consumirla”, afirmó. En este sentido, vinculó el crecimiento de los centros de datos con la posibilidad de dar salida a una parte de esa energía renovable, recordando que este sector puede contribuir a generar la demanda que las renovables necesitan para ser rentables.
En este sentido, Jordi Garcia, Secure Power & Services VP, Iberian Zone en Schneider Electric, situó el reto en el marco regulatorio. A la pregunta de si existe energía suficiente para dar cabida al crecimiento de la IA, respondió que sí, pero con una condición: que exista un entorno que permita acceder a la potencia necesaria para desplegar los data centers que requiere la economía. “Necesitamos una regulación clara que nos dé seguridad de cara a la inversión”, señaló.
Garcia defendió, además, que la tecnología ya existe para desarrollar centros de datos sostenibles, eficientes, resilientes y flexibles. El avance pendiente, apuntó, está en la parte regulatoria y legal. Según explicó, en otros países europeos, el acceso a potencia empieza a estar vinculado a la flexibilidad, aunque el consumo de la sala IT no es negociable y debe mantenerse al 100%, sí puede existir cierto margen para ofrecer flexibilidad a la red desde otros ámbitos del centro de datos.
¿Quién está asumiendo realmente el impacto de este crecimiento?
El segundo bloque del debate abordó cómo se está redistribuyendo el coste del crecimiento dentro del sector, y quién —operadores, clientes, administraciones o ciudadanos— está cargando con el peso de una expansión que beneficia a todos.
Emilio Díaz, presidente de Spain DC, defendió que el impacto está repartido entre distintos actores. Según explicó, aunque el pago de la energía y el aumento de costes tienen un peso evidente, las tarifas que se están negociando tienden a la baja, por lo que los operadores también están absorbiendo parte de ese crecimiento.
“Yo creo que está repartido entre todos, si bien es cierto que el cliente final es el que lo tiene que absorber. Pero yo creo que todos nos dejamos un poquito en esto”, afirmó.
Begoña Villacís amplió la reflexión hacia la capacidad de respuesta de las administraciones públicas. A su juicio, el impacto del crecimiento no se limita al reparto de costes dentro del sector, sino que también pone en evidencia el desajuste entre la velocidad de la empresa privada y la de las estructuras públicas.
“La administración y las políticas públicas no están preparadas para el impacto de este crecimiento”, señaló. En su intervención, recordó que “el derecho va siempre por detrás de la sociedad” y defendió que la empresa privada y la sociedad civil avanzan hoy a un ritmo que la administración no siempre puede acompañar.
Durante el debate también se apuntó que el time to market acaba afectando tanto a fabricantes como a operadores, especialmente en un sector donde los plazos de energía, permisos y despliegue condicionan directamente la viabilidad de los proyectos.
¿De qué manera está condicionando el territorio el desarrollo de nuevos data centers?
El tercer eje del debate exploró la dimensión territorial del crecimiento digital: la competencia entre regiones por atraer inversión, las implicaciones urbanísticas y medioambientales, y el papel que juegan las administraciones locales y autonómicas en la definición de un modelo de desarrollo equilibrado.
En este punto, la participación de los representantes institucionales madrileños resultó especialmente relevante. Madrid —con su apuesta por la IA, el blockchain y la ciberseguridad desde la Viceconsejería de Digitalización, y su vocación de hub tecnológico europeo impulsada desde el Ayuntamiento— es uno de los territorios donde esta tensión se vive con mayor intensidad.
Begoña Villacís defendió que el territorio condiciona el desarrollo de nuevos data centers de manera decisiva. Según explicó, durante años el foco se ha puesto en el software o la propiedad intelectual, pero el crecimiento actual ha puesto de manifiesto que los principales cuellos de botella están en lo físico.
“Lo físico lo va a condicionar todo”, afirmó. En su intervención, vinculó el territorio no solo al suelo disponible, sino también a la energía, señalando que cuando se habla de territorio para centros de datos se presupone que ese territorio debe contar con capacidad energética.
Emilio Díaz coincidió en la importancia del territorio y puso como ejemplo el caso de Aragón. Según explicó, la comunidad está haciendo un trabajo destacable no tanto por ofrecer plazos más cortos, sino por aportar previsibilidad.
“Hay plazos en Aragón de cinco años y no pasa nada, es predecible”, señaló. Para Díaz, esa claridad resulta fundamental para inversiones de esta magnitud, ya que permite saber desde el inicio si un proyecto es viable, si tendrá acceso a energía o si deberá replantearse.
En su intervención, apuntó además que Aragón podría ganar peso frente a Madrid en los próximos años precisamente por haber ofrecido esa previsibilidad en los plazos. También mencionó el caso de Francia como ejemplo de territorio que, a su juicio, está haciendo bien este trabajo.
Villacís cerró esta reflexión vinculando el desarrollo de centros de datos con una cuestión de industria y soberanía. Recordó que España cuenta con condiciones favorables, como energía renovable, conectividad por cables submarinos, fibra óptica, suelo disponible y capacidad para atraer talento, pero defendió que el país debe decidir si apuesta por esta industria como una de las más relevantes para las próximas décadas.
Un sector estratégico que exige interlocución a la altura
Las reflexiones surgidas en esta comida-debate alimentarán los contenidos del Data Centre World Madrid 2026, que arranca con el 90% del espacio de exposición ya reservado y una demanda sin precedentes. El sector, como quedó claro en la jornada en el Génova, no solo crece. Debate, exige y busca interlocutores a la altura de su relevancia estratégica.
Data Centre World Madrid 2026: donde el debate se convierte en acción
Estas reflexiones tendrán continuidad el próximo 4 y 5 de noviembre en IFEMA Madrid. Data Centre World Madrid celebra su edición 2026 integrado en Tech Show Madrid, el evento tecnológico de referencia para empresas en España, que prevé reunir a más de 29.000 visitantes, más de 500 expositores y más de 450 ponentes.
Todo ello en el marco de la Madrid Tech Week, la semana tecnológica de referencia a nivel nacional y europeo, con un impacto económico estimado de más de 110 millones de euros para la ciudad y la participación de profesionales de más de 60 países.
HR Technologies
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