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Data governance: el reto de ordenar los datos antes de escalar la IA
La gobernanza de los datos se ha convertido en uno de los factores que más condiciona la capacidad de la inteligencia artificial para generar valor real.
El 21,1 % de las empresas españolas de 10 o más empleados ya utiliza inteligencia artificial, casi nueve puntos más que hace un año, según el INE. Sin embargo, esta adopción no siempre va acompañada de resultados: obtener un retorno claro de las inversiones en IA sigue siendo uno de los principales retos de los equipos directivos.
Cuando un proyecto de inteligencia artificial no ofrece los resultados esperados, es habitual señalar como el problema la sofisticación del modelo o la capacidad técnica de la infraestructura. Sin embargo, con frecuencia el obstáculo principal no está en el algoritmo, sino en la gobernanza de los datos que lo alimentan. Sin un marco de data governance que ordene y valide la información, cuando se escala este tipo de modelos se corre el riesgo de amplificar los errores y perder de vista los objetivos de negocio.
Fragmentación y falta de cultura analítica, primeros obstáculos para la IA
A lo largo de los años, muchas empresas han estructurado sus datos en silos independientes: sistemas de CRM para ventas, bases de datos para finanzas, plataformas externas para marketing... La fragmentación se traduce en la ausencia de responsables claros y en definiciones diferentes para los conceptos esenciales.
Pongamos como ejemplo un término aparentemente sencillo: el "cliente activo". Para el equipo de marketing, puede ser un usuario que ha interactuado con una campaña recientemente; para finanzas, aquel que tiene facturas pagadas; y para ventas, quien cuenta con un contrato vigente. Si una empresa entrena un modelo de IA para predecir el abandono de clientes utilizando datos que mezclan estas visiones sin un criterio unificado, el algoritmo tendrá que procesar señales contradictorias. Pero el problema no será un fallo del modelo, sino decisiones basadas en datos mal definidos.
A esto se añade el hecho de que una cuarta parte de las empresas de la UE almacena datos pero no los analiza, según la Comisión Europea. Esta fragmentación y falta de cultura analítica explican por qué, al intentar dar el salto hacia la IA, muchas empresas descubren que los cimientos de sus sistemas de información son endebles.
Qué debe incluir un marco de data governance en la era de la IA
Para resolver estas carencias, es necesario implantar un marco de gobierno del dato que vaya más allá de un inventario estático de bases de datos. Debe incluir políticas, roles y procesos dinámicos que garanticen que la información sea fiable, accesible y trazable a la velocidad que exige la IA. Con este enfoque, los tres pilares tradicionales de la gobernanza del dato adquieren una dimensión mucho más estratégica:
- Data Owner orientado a resultados: valida si los datos son adecuados y seguros para entrenar un modelo y se responsabiliza del impacto de las respuestas de la IA en el negocio. La analítica aumentada ofrece herramientas para detectar y corregir inconsistencias antes de que contaminen los modelos.
- Data Steward centrado en el flujo continuo: su función es vigilar los flujos de información en tiempo real para evitar que los datos cambien de naturaleza o pierdan calidad, lo que terminaría degradando la fiabilidad del modelo de IA.
- Data Catalog como acelerador de proyectos: permite a los equipos de innovación saber con exactitud y rapidez qué conjuntos de datos están listos, validados y protegidos para alimentar un modelo de inteligencia artificial.
Esta estructura exige un control estricto del linaje y la calidad del dato. En la era de la IA, la trazabilidad ya no se solventa con una auditoría posterior: requiere rastrear el recorrido completo de la información desde su origen hasta el algoritmo que la ingiere, para identificar y corregir problemas antes de que afecten a las decisiones de negocio.
Una hoja de ruta para empezar a aplicar el data governance en la IA
La gobernanza de los datos no implica necesariamente una transformación organizativa a gran escala. Un enfoque incremental, centrado en los casos de uso de IA prioritarios, puede generar valor desde el principio sin frenar la actividad de la empresa.
En primer lugar, conviene identificar los dominios críticos de la empresa, seleccionando los conjuntos de datos específicos que alimentan estos casos de uso. Este ejercicio es especialmente necesario en ámbitos como la sanidad, finanzas o industria, donde los modelos de IA sectoriales ya empiezan a marcar la diferencia.
El siguiente paso es asignar responsabilidades claras: cada dominio de datos debe tener un Data Owner en el área de negocio correspondiente, en lugar de centralizar la responsabilidad de la calidad del dato en el departamento de TI. Esto implica alinear los objetivos de negocio y de TI, clarificando quién toma las decisiones sobre los datos.
A partir de ahí, conviene definir umbrales de calidad mediante reglas sencillas y automatizadas que midan la salud del dato antes de que entre al algoritmo, a partir de aspectos como la consistencia de los formatos o la ausencia de duplicados. Este paso permite detectar qué activos de datos están listos para alimentar un modelo y cuáles requieren un saneamiento previo, con el fin de dimensionar correctamente el proyecto.
Paralelamente, es aconsejable construir un catálogo incremental que documente los activos de información de manera progresiva, empezando por aquellos que ya están en producción. El objetivo final es integrar la gobernanza en el flujo de trabajo, de modo que la validación y supervisión del dato ocurran de forma automatizada dentro de los procesos de la empresa. Cuando se alcanza este punto, el data governance deja de ser una iniciativa aislada para pasar a convertirse en parte de la operativa habitual.
El data governance, protagonista de Big Data & AI World 2026
El data governance no tiene por qué percibirse como un freno para la transformación digital, sino que es uno de sus principales aceleradores. Intentar escalar la inteligencia artificial sin ordenar primero los activos de información puede comprometer la fiabilidad de los resultados de forma difícil de detectar a posteriori. Las empresas que asuman la gobernanza como una ventaja estratégica pueden mitigar mejor los riesgos, cumplir la normativa y extraer un retorno más rápido de sus inversiones en IA.
Para profundizar en estas metodologías y descubrir cómo otras empresas resuelven estos retos, la próxima edición de Big Data & AI World 2026 abordará la analítica avanzada y el data governance, entre otras cuestiones de actualidad en el sector. Este evento, que forma parte de Tech Show Madrid, se ha convertido en el foro de referencia para la innovación en datos, analítica avanzada e inteligencia artificial en España.
El 4 y 5 de noviembre, Big Data & AI World congregará en IFEMA Madrid a más de 40 expositores líderes, 70 ponentes internacionales y 4.000 visitantes profesionales, el 37 % de ellos con perfiles C-Level como CEO, CDO, CAIO y directores de IA. Será una oportunidad única para escuchar a los líderes del sector, anticipar tendencias, conocer casos reales y contactar con los partners que están definiendo los modelos de IA.
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